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Para la mayoría de las herramientas de empresa, las que usan los empleados, los clientes o los proveedores, conviene una aplicación web: funciona en cualquier móvil, tablet u ordenador con una sola versión, no hay que publicarla en las tiendas de apps y se actualiza para todos a la vez. Una app nativa compensa cuando es un producto de consumo masivo, cuando su presencia en App Store y Google Play forma parte del negocio o cuando necesita funciones muy específicas del dispositivo. En este artículo comparamos las dos opciones y explicamos cuándo elegir cada una.
Qué es cada una
Una aplicación web se usa desde el navegador. Se programa una sola vez y funciona en cualquier dispositivo con un navegador actual: móviles y tablets con iOS o Android y ordenadores con Windows, macOS o Linux. Su diseño se adapta a cada pantalla y se puede anclar a la pantalla de inicio del móvil para abrirla como si fuera una app. No se instala desde ninguna tienda: basta con entrar en su dirección e identificarse.
Las aplicaciones web actuales pueden hacer mucho más que mostrar información. Con permiso del usuario, los navegadores dan acceso a la cámara, a la ubicación y a los archivos del dispositivo, y las llamadas aplicaciones web progresivas (PWA) pueden instalarse en la pantalla de inicio, abrirse a pantalla completa y guardar datos para trabajar con una conexión limitada.
Una app nativa se programa específicamente para cada sistema operativo, normalmente una versión para iOS y otra para Android, y se distribuye a través de App Store y Google Play. Tiene acceso completo al dispositivo y puede aprovechar al máximo sus funciones. A cambio, cada plataforma es un desarrollo y un mantenimiento, y cada versión nueva pasa por la revisión de las tiendas. Existen también tecnologías multiplataforma que generan las dos versiones a partir de un mismo código, pero la distribución y las revisiones de las tiendas siguen siendo las mismas.
Tabla comparativa
| Aplicación web | App nativa (iOS / Android) | |
|---|---|---|
| Instalación | Sin tiendas de apps: se abre en el navegador y se puede anclar a la pantalla de inicio | Desde App Store y Google Play |
| Dispositivos | Cualquiera con navegador: móvil, tablet y PC | Una versión por plataforma; el ordenador, aparte |
| Actualizaciones | Inmediatas para todos los usuarios | Hay que publicar cada versión en las tiendas y esperar a que los usuarios actualicen |
| Coste de desarrollo y mantenimiento | Una sola base de código | Mayor: varias plataformas y revisiones de las tiendas |
| Acceso al dispositivo | Cámara, ubicación y archivos en los navegadores actuales | Completo, incluidas funciones avanzadas |
| Conexión con tus sistemas | Directa: la misma aplicación sirve a la oficina y al móvil | Necesita además un servidor y una API para sus datos |
| Cuándo conviene | Herramientas de empresa, de empleados y de clientes | Productos de consumo masivo o que necesitan funciones muy específicas del dispositivo |
Cuándo una aplicación web
Una aplicación web es la opción natural cuando la herramienta sirve para trabajar, no para venderse en una tienda de apps. Por ejemplo:
- Personal en campo: operarios, técnicos o comerciales que registran revisiones, incidencias, fotos o pedidos desde el móvil, en el sitio.
- Portales de clientes, socios o alumnos: consultas, trámites y documentación accesibles desde cualquier dispositivo, sin pedir a nadie que instale nada.
- Herramientas internas que se usan tanto en la oficina como fuera de ella: la misma aplicación en el ordenador de mesa y en el móvil.
- Aplicaciones conectadas con el programa de gestión, porque la aplicación web vive en el mismo servidor que los datos o se conecta directamente con ellos.
- Proyectos que van a evolucionar a menudo: cada mejora llega a todos los usuarios en el momento, sin esperar a las tiendas.
Además, una aplicación web no depende de las condiciones de las tiendas de apps ni de sus comisiones, y sus usuarios no tienen que actualizar nada.
Cuándo una app nativa
Hay casos en los que una app nativa es la mejor elección, y conviene decirlo con claridad:
- cuando es un producto de consumo masivo y estar en App Store y Google Play forma parte de cómo lo encuentran y lo instalan los usuarios;
- cuando necesita un uso intensivo del dispositivo: funciones avanzadas de la cámara, sensores, Bluetooth con equipos externos o localización continua en segundo plano;
- cuando tiene que funcionar sin conexión durante largos periodos y con muchos datos en el propio dispositivo;
- cuando el rendimiento gráfico es crítico, como en los videojuegos.
Para las herramientas de empresa recomendamos aplicaciones web, y es lo que hacemos: no desarrollamos apps nativas ni videojuegos. Si tu proyecto encaja en alguno de los casos anteriores, te lo diremos y te aconsejaremos buscar una empresa especializada.
Caso Garra
Garra fabrica e instala parques infantiles, y cada parque tiene elementos que hay que revisar y mantener. Buena parte de la información se genera en el propio parque: el estado de cada elemento, las incidencias, las fotos de lo que hay que reparar.
Para Garra desarrollamos un software de gestión web para clientes, proyectos, elementos, estados de conservación, operarios, marcas e incidencias, con un acceso adaptado al móvil para que los operarios añadan información e imágenes desde el sitio con su smartphone.
Es el tipo de proyecto en el que una aplicación web encaja de forma natural:
- los operarios usan su propio móvil, sin instalar nada desde una tienda de apps;
- la oficina trabaja con la misma aplicación desde el ordenador, con los datos y las fotos que llegan del parque en el momento;
- hay una sola aplicación que mantener y cada mejora llega a todos a la vez.
Si tienes personal que trabaja fuera de la oficina o quieres dar un servicio a tus clientes desde el móvil, mira cómo trabajamos en aplicaciones web para móviles, tablets y PC y cuéntanos tu caso.
